Cenas y galas
Invitación digital: cuánto cuesta una cena de gala en rooftop
Invitación digital: En un rooftop pagas por horas, aforo y hora de cierre. Te contamos qué cuesta una invitación digital para tu cena de gala y por qué el enlace se puede cambiar después
Send The Joy · 5 de noviembre de 2026 · 3 min de lectura

Son las 23:40 en la terraza, el encargado te recuerda que a las 00:30 se baja la música y tú tienes el móvil lleno de mensajes preguntando si la cena es a las 20:00 o a las 20:30. Antes de discutir el menú, toca resolver la pregunta que mueve el presupuesto: cuánto cuesta una invitación digital para una cena de gala en un rooftop. La respuesta corta es que puedes crearla y enviarla hoy mismo desde el catálogo, sin maquetar nada ni esperar a nadie.
La cuenta no empieza por la tipografía ni por el color de la portada. Empieza por las plazas que tienes, la hora a la que te dejan cerrar y lo que hay que avisar antes de que alguien suba en ascensor. Aquí va el desglose, sin humo.
Cuánto cuesta una cena de gala en un rooftop: el precio empieza en el aforo
Un rooftop se cobra por horas y por plazas. Si el espacio te da hasta las 00:30, la invitación tiene que decir 00:30 y no «hasta que aguante el cuerpo». Ese detalle evita que media mesa llegue tarde o se quede de más cuando están recogiendo las copas.
- El aforo manda: 60 plazas son 60 confirmaciones. Cada mensaje de WhatsApp preguntando «¿voy con pareja?» es una silla que se mueve de sitio.
- Los vecinos también son parte del presupuesto: un patio con viviendas al lado obliga a bajar el volumen a las 23:00, y eso se avisa antes, no en la puerta.
- La hora de cierre condiciona el menú y la barra: si a las 00:30 se recoge, la invitación lo dice y nadie se queda con la copa en la mano.
- El código de vestimenta de una terraza no es el de un salón: si hay viento o suelo de madera, se avisa en la invitación y te ahorras los tacones de aguja y los comentarios.
Invitaciones digitales para 40 o para 400 invitados
El precio es 29,99 EUR por invitación, no por invitado. Si la terraza se llena o se queda a medias, la cuenta no cambia. Puedes probarla gratis: en modo prueba editas la portada sin pagar y solo al comprar se desbloquean todas las escenas. Y admite hasta 6 fotos propias —la terraza, la mesa larga, el skyline—, que se encuadran solas en el marco y tú decides cuál va de portada.
Qué pagas cuando pagas una invitación digital
No es un PDF ni una imagen: es una página web propia del evento que se abre en el navegador del móvil. Tu invitado no instala ninguna app y tú se la mandas con un enlace, un QR o un mensaje.
Si cambias la hora, el lugar, el mapa o el código de vestimenta, el enlace sigue siendo el mismo y todos ven la versión actualizada. Eso es lo que estás pagando además del diseño: no volver a mandar nada cuando el rooftop te mueve la entrada a las 20:00.

El precio de la invitación no va por invitado: va por evento. Cambiar la hora del rooftop no debería costarte otra tirada de tarjetas.
Lo que el papel no te devuelve cuando cambia la hora
Reimprimir 80 tarjetas porque te han adelantado la entrada es un gasto que no vuelve, y encima hay sobres ya en el buzón. Con invitados repartidos en varias ciudades, cada envío suma dirección, sello y alguien que lo lleve. Y el RSVP por WhatsApp se pierde entre audios y memes: la última semana acabas persiguiendo confirmaciones una por una. En las invitaciones digitales las respuestas llegan dentro de la misma página, en una lista ordenada, con las preguntas que hayas configurado. Elige diseño, pruébalo gratis y publica tu invitación para la cena de gala cuando lo tengas claro.



