Cenas y galas
Invitación digital: cuánto cuesta una gala para 90 personas
Invitación digital para una cena de gala de 90 personas: qué se paga, qué te ahorras y por qué 29,99 EUR sustituye a 90 tarjetas que se pierden por el camino
Send The Joy · 27 de octubre de 2026 · 4 min de lectura

Tienes 90 nombres en una hoja de cálculo y una fecha que ya no se mueve. El salón abre a las 21:15, el cóctel empieza a las 20:30 y esa media hora lleva dos semanas cambiando. Antes de encargar nada toca resolver una pregunta muy concreta: cuánto cuesta una invitación digital para una cena de gala para 90 personas. La respuesta corta: 29,99 EUR, pago único y sin tarifa por invitado. Se puede crear y enviar hoy mismo desde el catálogo, con el enlace en el móvil de los 90 esa misma tarde.
Lo que pagas es la página, no la lista. Da igual que a la gala vengan 40 o 90: el precio no se multiplica por sello, sobre ni tarjeta. Y cuando el cóctel se retrase veinte minutos, no hay que rehacer nada.
Cuánto cuesta una invitación digital para una cena de gala de 90 personas
En papel el presupuesto va por unidad: 90 tarjetas, 90 sobres, sellos y una reimpresión cada vez que se cambia la hora. Aquí hay un precio cerrado y se paga una vez. La diferencia no está en el diseño, está en que el enlace se queda quieto mientras el evento se sigue ajustando.
- Pago único de 29,99 EUR: sin suscripción y sin tarifa por los 90 nombres de la lista.
- Prueba de color y reimpresión por un cambio de hora: dos partidas que desaparecen.
- Sellos y sobres: se cambian por un enlace enviado por mensaje o un QR.
- Reparto a mano de las tarjetas: se cambia por un enlace compartido y un QR impreso en la prueba de mesa.
El sobre perdido y las invitaciones digitales que se editan después
Una gala se ajusta hasta el último día. Entras en Joy Studio desde el navegador, cambias el campo de la hora, publicas y quien abra el enlace ve la versión nueva. Nadie recibe un segundo sobre en el buzón ni tiene que preguntar si la cena era a las ocho y media o a las nueve.
El enlace se comparte por mensaje, por correo o con un QR. Se abre en cualquier navegador, sin instalar nada, y también puedes tocar el mapa, el código de vestimenta o la frase de la portada sin reenviar la invitación a nadie.

Cambiar la hora de la gala no debería costarte una reimpresión.
Cómo se ve una cena de gala en la invitación
Escenas encadenadas con nombre propio: el Umbral de cal para la llegada, la Cena larga para el emplazamiento y el Último baile para cerrar la noche. Hasta 6 fotos propias —el salón vacío antes de montar, la mesa con las velas, el detalle de la vajilla— que se encuadran solas en el marco y se pueden sustituir después. Cada texto tiene su campo (rótulo, nombres, fecha, frase y lugar) con contador de caracteres, para que el nombre del anfitrión no se parta en dos líneas.
Las confirmaciones llegan a una lista, no a 90 móviles
El RSVP vive dentro de la misma invitación: las respuestas se ordenan en una lista y no hay que copiar nada a mano desde WhatsApp. Configuras las preguntas del formulario —código de vestimenta, nombre del acompañante, si se queda al último baile— y cada respuesta queda archivada en su sitio.
Dónde el papel todavía gana
Si alguien quiere papel, la opción sensata es combinar: enlace para los 90 y unas pocas copias impresas para quien las vaya a guardar de recuerdo. También hay invitados que necesitan un móvil, una tablet o un ordenador con conexión; para el tío que no abre enlaces, se imprime su copia y se le llama. La web está en 7 idiomas y el contenido se configura por idioma, algo útil cuando a la gala llega gente de fuera.
Si estás cerrando el presupuesto de una cena de gala para 90, prueba el diseño gratis y decide con la portada delante. Se edita cuando la noche cambie y llega a los 90 sin sellos. Empieza por el catálogo y publica cuando la fecha esté cerrada.



