Bodas
Invitación digital para bodas de platino: 4 generaciones
Una invitación digital reúne a las cuatro generaciones de una boda de platino: un enlace, un solo pago de 29,99 EUR y las confirmaciones en una lista
Send The Joy · 10 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Tu madre llama el jueves por la tarde para preguntar a qué hora es la comida. Tu tía, que vive en Mallorca, dice que el enlace del grupo no le abre. Y los bisnietos no saben si el sábado hay que ir de traje. Setenta años de casados dan para muchas anécdotas, pero la logística se atasca siempre en el mismo sitio: quién sabe qué y desde cuándo. Con una invitación digital para las bodas de platino lo tienes resuelto hoy: eliges un diseño del catálogo, escribes los nombres, la fecha y el restaurante, y la envías con un enlace.
En unas bodas de platino no hay un solo tipo de invitado. Están los que celebran 70 años de casados, sus hijos, los nietos y los bisnietos. Cada uno abre el enlace en un dispositivo distinto y a una hora distinta. Por eso conviene que los textos, las fotos, la música y las confirmaciones vivan en un mismo sitio que puedas editar después sin empezar de cero.
Invitación digital para bodas de platino: primero los nombres, después el diseño
Antes de mirar estilos, siéntate con la lista real. En una invitación digital cada dato tiene su campo: el rótulo, los nombres de los homenajeados, la fecha, la frase y el lugar. Lo escribes una vez y lo ves en la vista previa al momento, sin recargar la página.
- Los cuatro grupos con nombre y apellido: los que celebran, sus hijos, los nietos y los bisnietos. Sin abreviaturas ni apodos.
- Fecha, hora y dirección exactas —comida de sábado a las 14:00 en el restaurante de siempre— con el mapa bien puesto.
- Quién de la familia llama por teléfono a los que no hayan confirmado. Eso lo decides tú, no el formulario.
- El código de vestimenta, si lo hay: 'traje y corbata' se entiende mejor que 'elegante'.
Cómo contar 70 años de casados en escenas encadenadas
Una invitación se arma como una sucesión de escenas: portada, memoria del patio, arco de promesas, cena larga. Puedes subir hasta 6 fotos propias y marcar cuál quieres de portada. Se encuadran solas en el marco, así que no tienes que recortarlas a mano.
En cada escena, una frase corta: el nombre del pueblo, el año, el primer baile, la canción que sonaba. El contador de caracteres te avisa antes de publicar para que el texto no se desborde. Añade música de la época y mira la cara de quien la abre.

Setenta años no caben en un sobre. Caben en un enlace que abren a la vez los bisnietos y quienes estuvieron en la boda.
Confirmaciones sin perseguir a nadie
Las confirmaciones llegan dentro de la misma invitación, en una lista ordenada. Se acaban los '¿al final venís?' a las once de la noche. Puedes configurar las preguntas del formulario: cuántos venís y si os quedáis al brindis o también a la comida. Los que aún no han respondido se ven de un vistazo en esa lista.
Si cambia la hora, el enlace sigue siendo el mismo
El restaurante confirma a última hora, el mapa estaba mal o alguien decide que mejor sin corbata. Editas ese dato en el editor y ya está: el enlace no cambia, no reenvías nada y quien lo abra ve la versión actualizada. Nada de reimprimir sobres ni de mandar correcciones al grupo.
Setenta años merecen que nadie se quede sin saber dónde es la comida. Elige un diseño, pruébalo gratis y publica tu invitación en unos minutos. Si hay familia repartida fuera, el contenido se puede configurar por idioma: español, catalán, inglés, francés, italiano, portugués o alemán.



