Aniversarios
Invitación digital para bodas de plata: qué poner
Qué poner en una invitación digital de bodas de plata: rótulo, fecha con año, hora de llegada, dress code y una sola vía de confirmación. Sin lista de regalos
Send The Joy · 27 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

María escribe «Aniversario» en el rótulo, pone «14 de junio» sin año y manda el enlace al grupo de la familia. Al día siguiente tiene siete mensajes: si es este junio o el que viene, si hay que ir de etiqueta, dónde se aparca. Ninguna de esas dudas era culpa de los invitados.
En una invitación digital para bodas de plata cada dato tiene su campo, y eso se nota en la primera lectura. Puedes crearla y enviarla hoy mismo desde el catálogo: eliges diseño, pruebas gratis la portada y publicas cuando tengas la fecha cerrada. Lo que sigue es qué poner y qué dejar fuera.
Qué poner en una invitación de aniversario de bodas de plata: rótulo y nombres
Empieza por el rótulo. «Bodas de plata» o «25 años juntos» sitúan al invitado en un segundo; «Aniversario» a secas le obliga a hacer cuentas. Debajo, los dos nombres en el orden de siempre, el de verdad: si lleváis veinticinco años presentándoos como María y Antonio, no los cambies ahora. Los apellidos, solo si media mesa no os conoce. Y cierra el bloque con la fecha completa.
- «Bodas de plata» o «25 años juntos», con los dos nombres justo debajo.
- «Sábado 14 de junio de 2025, 20:30»: con año, día de la semana y hora de llegada.
- Calle y número, más una referencia humana: «junto a la iglesia de San Pedro».
- Dress code en tres o cuatro palabras, con el aviso práctico que toque.
La hora y el lugar se escriben para llegar, no para lucirse
Pon la hora a la que se llega, no la del brindis. Si el cóctel es a las 20:30 y la cena a las 21:30, escribe 20:30: quien aparece a las 21:15 aparca mal y entra con la sopa servida. Si incluyes un mapa, que sea un enlace que se abra en el móvil, en el mismo botón que después usará para confirmar.
La referencia de barrio ahorra tres conversaciones la misma tarde. «Al lado de la plaza del Ayuntamiento, el edificio con el toldo verde» vale más que cualquier indicación perfecta que nadie conoce.
El dress code se dice en una línea, sin sermón
«Etiqueta», «cóctel» o «traje oscuro y vestido largo» dicen más que «elegante», que cada invitado interpreta a su manera. Si hay un color que no quieres ver, dilo con humor: «El blanco lo reservamos para la tarta». Y añade lo práctico: «Ceremonia al aire libre, el tacón fino se clava» o «hay escaleras hasta el salón». Eso también es etiqueta, y evita la llamada previa de turno.

La invitación anuncia la celebración, no el cobro: rótulo, fecha, sitio y cómo ir. Lo demás, por privado.
Por qué una invitación digital encaja en unas bodas de plata
Porque el enlace no cambia. Si el restaurante mueve la hora media hora o el aperitivo cambia de sitio, lo corriges y los invitados ven la versión actualizada sin que reenvíes nada. Nadie tiene que buscar el mensaje viejo ni reimprimir: no hay papel. Se comparte por WhatsApp o con un QR y se abre en el navegador sin instalar ninguna app.
Cómo crear invitaciones digitales de bodas de plata
Eliges diseño, pruebas gratis la portada y publicas. Dentro admite hasta seis fotos propias, una de 1999 y otra de este año si te apetece: marcas cuál es la de portada y puedes sustituir cualquiera más adelante. También música, textos con contador de caracteres y el contenido configurado en otro idioma si tenéis familia fuera. Son 29,99 EUR, pago único, sin suscripción. Empieza por la portada y decide después.



