Aniversarios
Invitación digital para bodas de plata con álbum colaborativo
Una invitación digital para bodas de plata reúne las fotos de estos 25 años y las confirmaciones en un solo enlace: pruébala gratis y publícala hoy
Send The Joy · 10 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Tienes 25 años de fotos repartidas entre una caja de zapatos, un álbum que nadie abre y el móvil de tu cuñada. Y una cena de bodas de plata que organizar. Lo práctico es montar una invitación digital desde el catálogo, con el álbum colaborativo dentro del mismo enlace, y enviarla hoy mismo.
Funciona así: un enlace que se abre en el navegador del móvil, sin instalar nada, con las fotos de estos 25 años y las confirmaciones en una lista ordenada. Se acabó preguntar cuarenta veces quién viene.
Una invitación digital que enseña 25 años antes del brindis
En la portada van los nombres y la fecha reales —«Ana y Luis · 12 de junio · 25 años»— y se abre en el móvil sin descargar ninguna app. Cada escena se rellena con tu texto: el rótulo, la frase del brindis y el nombre del restaurante donde os casasteis en 2000. Las escenas van encadenadas —Umbral de cal, Memoria del patio, Arco de promesas, Cena larga, Último baile— y cada una admite su propio texto y su propia foto.
- Hasta seis fotos propias: la del día de la boda, la del primer piso, la del viaje a Cádiz. Tú marcas cuál es la portada y puedes sustituir cualquiera después.
- Textos con un campo por dato: rótulo, nombres, fecha, frase y lugar, con contador de caracteres para que no te pases.
- Vista previa al momento, sin recargar la página: ves cómo queda antes de publicar.
- Música y preguntas de confirmación configurables dentro de la propia escena.
El álbum colaborativo: una fecha límite y un solo canal
Pide una foto concreta, no «fotos». «Traed vuestra favorita del banquete de 2000» llena el álbum; «mandad fotos cuando podáis» no trae ninguna. Escribe la fecha límite en la escena de la cena larga —«hasta el 5 de mayo»— y deja claro dónde se entregan.
Para quien no maneja el móvil, una caja de zapatos forrada en la mesa de los mayores: se deja la foto impresa al llegar y se recoge al final. Y elige una foto de portada que se entienda en miniatura: los dos, de cerca, no un paisaje.

Se pide una foto concreta, no fotos: así se llena un álbum de plata.
Una invitación digital evita el «rectifico» en una boda de plata
El día antes se te ocurre una frase mejor para el brindis: la editas y los invitados leen la nueva sin recibir un segundo mensaje. Cambiar la hora de la cena o el código de vestimenta tampoco obliga a reenviar nada, porque el enlace sigue siendo el mismo. Antes de pagar puedes probar el diseño editando solo la portada; al comprar se desbloquean todas las escenas.
Cuánto cuestan las invitaciones digitales de bodas de plata y qué no hacen
29,99 € por invitación, pago único y sin suscripción, con la web en siete idiomas y el contenido configurable por idioma. Es digital: no imprime ni envía papel. Si alguien la quiere en la mano, lo sensato es enlace para todos y unas pocas copias impresas para quien las guarde. Los invitados necesitan un móvil, una tablet o un ordenador con conexión; no hay app que descargar.
Elige un diseño, pruébalo gratis y publica el enlace. Ten a mano el rótulo exacto, la fecha límite de las fotos y las dos preguntas de la confirmación —cuántos venís y con qué nombre queréis aparecer—, y manda el enlace junto a su QR en el mismo mensaje. Las fotos de estos 25 años dejan de estar en un cajón.



