Aniversarios
Invitación digital para bodas de algodón: segundo aniversario
Una invitación digital para vuestras bodas de algodón: 6 fotos, escenas encadenadas y el «sí, voy» en una lista ordenada. Se edita después de enviar y el enlace sigue siendo el mismo
Send The Joy · 13 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Son las once y media de la noche y seguís con el móvil en la mano: «¿tú te has apuntado?», «yo sí, pero de Marta no sé nada». Dos años de algodón después de la boda y todavía persiguiendo respuestas por WhatsApp. Una invitación digital para vuestras bodas de algodón corta eso de raíz: es una página web con vuestro enlace, se abre en el móvil y las confirmaciones caen en una lista ordenada. La podéis crear, personalizar y enviar hoy mismo desde el catálogo de Send The Joy.
El segundo aniversario se llama de algodón por la fibra: suave, resistente, de las que aguantan lavados. Un enlace debería aguantar lo mismo. Se edita después de enviarlo, la hora del brindis se cambia en un campo y nadie tiene que reenviar nada. Eso lo hace una invitación digital; un PDF colgado en el grupo, no.
Qué es una invitación digital de bodas de algodón (y qué no)
No es un PDF ni una imagen con el menú pegado debajo. Es una página web propia que se comparte con un enlace, un QR o un mensaje, y el invitado la abre en cualquier navegador del móvil sin instalar nada. Antes de pagar puedes probarla gratis: en modo prueba se edita la portada sin soltar un euro. Al comprar, 29,99 EUR una sola vez y sin suscripción, se desbloquean todas las escenas.
- No es un PDF ni una imagen: es una página web que se comparte con un enlace, un QR o un mensaje, así que el «¿me lo reenvías?» deja de tener sentido.
- No hay app que descargar: los invitados abren el navegador del móvil y confirman desde ahí.
- Se prueba gratis editando la portada; al comprar se abren todas las escenas de la invitación.
- Cuesta 29,99 EUR, pago único y sin suscripción, y el contenido se puede configurar por idioma.
Dos años de algodón caben en seis fotos
Hasta 6 fotos propias, entre portada y decorativas, y se encuadran solas en el marco. No hay que recortar nada en otra herramienta ni pelearse con proporciones. Puedes marcar cuál es la foto de portada y sustituir cualquier imagen después de publicar, sin tocar el enlace que ya habéis enviado.
Piensa en fotos concretas, no en las bonitas. La del primer café con la mesa todavía sin recoger. La del sofá montado a las dos de la mañana, con el destornillador en el suelo: esa encaja en la escena «Memoria del patio». La del photocall la tiene todo el mundo.
El «sí, voy» llega a la lista, no al WhatsApp
Las confirmaciones entran dentro de la misma invitación, en una lista ordenada, y se acabó perseguir respuestas a medianoche. Las preguntas del formulario de confirmación son configurables: pedid solo lo que vais a leer de verdad al hacer la lista. Y si tenéis invitados que no leen español, la web está en 7 idiomas y el contenido de la invitación se configura por idioma.

El algodón aguanta lavados; vuestro enlace, cambios de hora. Ninguno de los dos se rompe por editar.
Cuánto cuesta una invitación digital de bodas de algodón
29,99 EUR, pago único y sin suscripción. Las escenas van encadenadas de verdad —Umbral de cal, Memoria del patio, Arco de promesas, Cena larga y Último baile— y cada dato tiene su campo: rótulo, nombres, fecha, frase y lugar, con contador de caracteres y vista previa al momento. En «Cena larga» escribís «mesa única, 21:00», ponéis el lugar con su mapa y no retocáis nada más. Si alguien quiere papel, combinad: el enlace para todos y unas pocas copias impresas para quien las vaya a guardar. Elegid plantilla, probad la portada gratis y enviadla hoy.



