Bodas
Invitación digital de boda: qué incluye y qué cuesta
Una invitación digital de boda es una web propia del evento, no un PDF. Aquí tienes qué entra en los 29,99 €, qué no, y cómo se comparte sin imprimir nada
Send The Joy · 12 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Quedan cuatro meses. Tienes el banquete cerrado, el fotógrafo apalabrado y 96 nombres en una hoja de cálculo. Lo que te bloquea es la papelería: pedir presupuesto a la imprenta, contar sobres, comprobar direcciones de gente que se ha mudado. Una invitación digital de boda se resuelve hoy mismo: eliges un diseño del catálogo, pruebas la portada gratis en el editor y, si te convence, la publicas con un enlace o un QR. Antes de pagar, toca saber qué incluye y qué no.
El precio es 29,99 € por invitación, con pago único y sin suscripción. No hay cuota mensual ni coste extra por idioma. Y no es un PDF ni una imagen: es una página web propia de tu boda, que se abre en el móvil sin que nadie instale nada. Aquí va el desglose.
Qué entra en los 29,99 € de una invitación digital de boda
Al comprar se desbloquean todas las escenas: el Umbral de cal, la Memoria del patio, el Arco de promesas, la Cena larga y el Último baile. Cada una se personaliza con tus textos y tus fotos desde Joy Studio, el editor del navegador. Tienes vista previa al momento, sin recargar la página, y un contador de caracteres para que ningún rótulo se te desborde. Cuando pulsas publicar, las confirmaciones empiezan a llegar dentro de la propia invitación.
- Página web propia del evento, para compartir con un enlace, un QR o un mensaje.
- Hasta 6 fotos: marcas cuál va de portada y el resto decoran las escenas. Se encuadran solas y puedes sustituir cualquiera más adelante.
- Música y formulario de RSVP con las preguntas que tú decidas.
- Contenido en 7 idiomas: español, inglés, catalán, francés, italiano, portugués y alemán, configurable por idioma.
Cuánto cuesta una invitación digital de boda: lo que no entra en el precio
No hay impresión ni envío de papel, porque es 100% digital. Si quieres un recuerdo físico, la opción sensata es combinarlo: el enlace para todos y unas pocas copias impresas por tu cuenta para quien vaya a guardarlas.
Tampoco hay app que instalar ni suscripción mensual. Tus invitados abren el enlace en el navegador del móvil, la tablet o el ordenador y responden desde ahí. El formulario de confirmación no recoge menús, alergias, intolerancias, cunas ni transporte: tú decides qué preguntas aparecen. Si necesitas esos datos, se piden aparte.

Lo bueno del enlace no es que sea digital: es que puedes cambiar la hora del banquete y nadie ve una versión antigua.
Invitaciones digitales de boda: qué se personaliza sin pagar aparte
Los textos van con un campo por dato: rótulo, nombres, fecha, frase y lugar. Ahí entra el apodo que solo usáis vosotros, el nombre del patio donde cenáis o esa frase que repite vuestra familia. Las fotos funcionan igual: seis como máximo, eliges la de portada y las demás se reparten por las escenas.
Invitaciones digitales de boda con invitados en varios países
Si tienes gente en Alemania, Francia y Valencia, cada uno puede leerla en su idioma. Si el banquete cambia de hora o el mapa se actualiza, editas en el editor y el enlace sigue siendo el mismo: nadie recibe un segundo mensaje con una versión vieja. Las confirmaciones llegan ordenadas, sin perseguir a nadie por WhatsApp.
Puedes probarlo sin pagar: elige un diseño, edita la portada y míralo en tu móvil. Si te encaja, desbloqueas todas las escenas por 29,99 € y compartes el enlace o el QR el mismo día.



