Bodas
Precio de una Invitación digital de boda con menú
Invitación digital: El menú y el plano son los dos extras que más preguntan los invitados. Te contamos qué entra en una Invitación digital de boda con menú y qué se paga aparte
Send The Joy · 29 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Faltan once días para la boda. El restaurante acaba de cambiar el postre y la finca ha mandado la ubicación buena del parking, no la que venía en el primer correo. Con papel, eso son reimpresiones y avisos uno por uno. Con una Invitación digital de boda con menú, el precio no se mueve por cambiar un plato: abres el editor, corriges la línea y el enlace que ya tiene todo el mundo sigue funcionando. Puedes crear la tuya hoy desde el catálogo y enviarla esta misma tarde.
Antes de mirar diseños, mira cómo se factura. Lo que de verdad cambia la cuenta es si pagas una vez o si renuevas cada mes mientras el enlace siga vivo. En Send The Joy son 29,99 EUR por invitación, pago único y sin suscripción: menú, plano, fotos y confirmaciones entran ahí.
Precio de una Invitación digital de boda con menú: qué se cobra de verdad
Con papel, cada cambio del menú tiene un coste escondido: la reimpresión, el sobre y el envío otra vez. Y el calendario juega en contra, porque el menú se mueve justo cuando medio grupo ha confirmado ya. Por eso conviene saber qué entra en el precio antes de elegir diseño.
- Pago único de 29,99 EUR por invitación, sin suscripción: menú, plano, fotos y confirmaciones incluidos.
- El menú se edita en su propia escena, con contador de caracteres y vista previa al momento.
- Lugar, hora y mapa van en campos separados: se corrigen después de enviar y el enlace no cambia.
- Las confirmaciones llegan dentro de la invitación, en una lista ordenada, con las preguntas que configures.
El menú se escribe dentro, no se paga aparte
El menú no es un archivo adjunto ni una tarjeta aparte: es texto dentro de una escena, por ejemplo la de la cena larga. Escribes primer plato, segundo, postre y la nota del brindis en su campo, con contador de caracteres para que el diseño no se desmonte.
Sé honesto con lo que hay: el formulario de confirmación recoge la asistencia con las preguntas que configures, pero la elección de plato o las alergias no van ahí. Eso se pregunta aparte, con un mensaje directo. El plano funciona igual: lugar, hora y mapa tienen su propio campo, y si la finca manda la ubicación buena del parking, la corriges sin tocar el resto. El enlace es el mismo antes y después, así que quien lo abrió el martes ve la versión buena el viernes.

Si el menú cambia a diez días de la boda, editas una línea y nadie tiene que reenviar nada.
Invitaciones digitales de boda: tres comprobaciones antes de pagar
Antes de pagar, pregunta tres cosas. Si el precio es por invitación o por invitado, porque una boda de 120 personas no cuesta lo mismo en los dos modelos. Cómo se edita el menú, porque si hay que escribir a alguien para cambiar un plato, el cambio de última hora te va a costar tiempo. Y si el plano y el código de vestimenta van dentro de la misma invitación o en un PDF aparte que nadie encuentra. Si alguien quiere papel, la opción sensata es combinar: enlace para todos y unas pocas copias impresas para quien las vaya a guardar. Con eso claro, elige diseño, prueba la portada gratis y publica cuando el menú esté cerrado de verdad.



