Bodas
Invitación digital para tu boda planetario: mapa estelar
Una invitación digital para boda planetario mete el mapa estelar, la hora y el lugar en un enlace, y recoge las confirmaciones dentro de la propia invitación
Send The Joy · 9 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Son las once de la noche y tienes el móvil lleno de notas sueltas: la hora a la que el planetario apaga las luces de la sala, el nombre exacto de la puerta por la que se entra, la frase que quieres que se lea antes del último baile. Todo eso cabe en una invitación digital de boda planetario, y puedes montarla y enviarla hoy mismo desde el catálogo, sin esperar a que nadie imprima nada.
El lío de una boda con cúpula no es la decoración: son los datos. Cambia la hora de la sesión, cambia el acceso, alguien confirma tarde. Con papel eso son llamadas y sobres de nuevo; con una página propia del evento, editas un campo y el enlace sigue siendo el mismo.
Escenas de boda planetario: nómbralas como nombrarías el cielo
Una invitación de boda bajo las estrellas se lee mejor por escenas encadenadas que como un bloque de texto. En el editor tienes un campo para cada dato: rótulo, nombres, fecha, frase y lugar. Si el rótulo de la cena deja de ser «Cena larga» y pasa a ser «Mesa bajo la cúpula», tocas ese campo y ya está.
- Ponle nombre a cada escena con algo vuestro: «Umbral de cal», «Arco de promesas», «Último baile». Si el rótulo valdría para cualquier boda, no vale para la vuestra.
- La frase, en una línea: «Nos vemos donde se apaga la ciudad» entra; un párrafo entero, no. El contador de caracteres te avisa antes de publicar.
- Separa los datos en campos distintos. Si el planetario os cambia la hora, corriges ese campo y no reescribes la invitación entera.
- Marca qué foto acompaña a cada escena: la cúpula desde abajo, la sala a media luz antes de que entre nadie, la mesa puesta.
La portada es la cúpula: seis fotos y ninguna de relleno
La portada decide si alguien sigue leyendo. Sube hasta 6 fotos propias, marca cuál va de portada y deja que se encuadren solas en el marco. Una vertical de los dos basta para el primer golpe de vista; el resto, decorativas.
Puedes sustituir cualquier foto después de enviar la invitación, y también el mapa, la hora o el código de vestimenta. Nadie recibe un segundo mensaje con la corrección: el enlace es el mismo y muestra siempre la versión actualizada.

Si el rótulo y la frase solo funcionan en vuestra boda, ya no es una plantilla: es vuestra invitación.
El RSVP y los cambios van dentro de la invitación digital
Las confirmaciones llegan a una lista ordenada dentro de la misma invitación, con las preguntas del formulario que hayas configurado. Nadie instala nada: se abre el enlace en el navegador del móvil y se responde. Si viene gente de fuera a Madrid, el contenido se configura por idioma entre los 7 disponibles (español, inglés, catalán, francés, italiano, portugués y alemán) y cada uno la lee en el suyo. Tenéis la fecha, el sitio y la gente; solo falta el enlace.



