Bodas
Invitación digital de boda: el menú y el RSVP en un enlace
Una invitación digital de boda con el menú dentro: los invitados leen los platos donde mismo confirman, y tú pasas una lista ordenada a cocina sin perseguir a nadie
Send The Joy · 26 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Quedan once días para la boda y el menú sigue en un audio de WhatsApp de cuatro minutos. Tu madre dice que el solomillo, tu suegro que mejor lubina, y la tía Pilar pregunta si el segundo es carne o pescado cuando ya estáis discutiendo el postre. Nadie tiene la lista delante. Ese es el problema: el menú no vive donde vive el resto de la boda. Con una invitación digital de boda puedes montar hoy el menú de boda dentro de la página, configurar las preguntas de confirmación y enviar el enlace esa misma tarde desde el catálogo, sin esperar a tenerlo todo cerrado.
Una invitación digital es una página web con enlace propio: los invitados la abren en el navegador del móvil, sin instalar nada, y leen la hora, el sitio y lo que se va a cenar en el mismo scroll. Lo que cambia no es el diseño, es que dejas de contar la misma cosa en cinco sitios distintos.
El menú de boda va dentro de la invitación, no en un PDF suelto
El menú se escribe como una escena más. Eliges una escena tipo 'Cena larga' y pones ahí los platos, con el nombre que usa el catering y no una traducción rara. El invitado lo lee donde ya está leyendo la fecha y el mapa, sin abrir un archivo aparte ni rebuscar en el chat de hace tres semanas. Los textos van campo por campo —rótulo, nombres, fecha, frase, lugar—, con contador de caracteres y vista previa al momento: cambiar 'solomillo' por 'lubina' no rompe la página.
- El menú completo en una escena propia, con los platos tal como los nombra el catering.
- Una nota de dos líneas explicando cómo se confirma y hasta cuándo.
- El enlace fijado en el chat del grupo, no enterrado entre fotos.
- Un repaso a la lista de confirmaciones dos días antes de dar el número a cocina.
Invitaciones digitales que convierten el RSVP en una lista de cocina
Las confirmaciones llegan dentro de la misma invitación, en una lista ordenada. Se cuenta de arriba abajo en vez de hacer captura a un grupo de 120 mensajes. Y las preguntas del formulario se configuran: cada respuesta queda con el mismo formato, no como un 'yo voy, pero el viernes te digo' perdido entre emojis.
La lista se consulta cuando quieras, desde el móvil o el ordenador, así que la cifra que pasas a cocina sale de un solo sitio y no de tres fuentes distintas. Si alguien quiere papel —la abuela, los padrinos—, imprime unas pocas copias del menú para quien las vaya a guardar y deja el enlace para todos los demás. Y dilo en el mensaje de envío: hace falta un móvil, una tablet o un ordenador con conexión, no un sobre en el buzón.

Si el menú va a decidir cuántos platos se cocinan, tenlo en el mismo enlace donde la gente confirma.
Cuánto cuesta una invitación digital de boda con menú y confirmaciones
29,99 EUR por invitación, pago único y sin suscripción: no hay cuota mensual por mantener la página activa hasta el día del banquete. Está en siete idiomas —español, inglés, catalán, francés, italiano, portugués y alemán— y el contenido se configura por idioma, algo útil si hay invitados de fuera que tienen que entender qué van a comer. Puedes probarla gratis en modo prueba editando la portada antes de pagar; al comprar se desbloquean todas las escenas, con hasta 6 fotos propias, portada a elegir y la opción de sustituir cualquiera después.
Cambiar un plato a última hora tampoco obliga a reenviar nada: editas y el enlace sigue siendo el mismo, así que la versión nueva la ven todos al abrir. Antes de lanzarte, ten claro qué quieres contar y elige un diseño del catálogo que aguante el menú más largo que tengas en mente.



