Bodas
Invitación digital para boda intimista: 20 personas
Una invitación digital para boda intimista reúne el menú, la hora, el mapa y el RSVP en una sola página. Cambias algo y el enlace sigue siendo el mismo
Send The Joy · 27 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Quedáis veinte. La cena es en el patio de casa de tus padres y el menú se cerró hace un mes. Y aun así, el grupo de WhatsApp lleva tres días con la misma pregunta: «¿a qué hora era?». Eso no se arregla con más mensajes, se arregla con una invitación digital para boda intimista: una página con la hora, el mapa y el RSVP, que puedes crear y enviar hoy mismo desde el catálogo.
Veinte invitados son veinte conversaciones distintas, y todas acaban en tu móvil. Cuanto antes tengan un enlace al que volver, antes dejas de contestar lo mismo. Una invitación digital es una página web propia del evento, no un PDF ni una imagen: se abre en el navegador y se lee en dos minutos.
El menú de una boda de 20 se escribe una vez, no veinte
En una mesa de veinte el menú se decide en una conversación. El lío llega después: se confirma veinte veces, cada una en un hilo distinto. Si lo escribes una vez en la escena de la cena, cada invitado lo lee cuando le apetece.
- El aperitivo en el patio, la cena a las 21:00 y la tarta, escritos una sola vez y sin huecos.
- Si dos semanas antes cambias el postre o la hora, editas ese texto: el enlace sigue igual y nadie tiene que reenviar nada.
- El código de vestimenta en una frase corta dentro de la misma página, no escondido en un pie de foto.
- Hasta 6 fotos propias, contando la portada, que se encuadran solas en el marco.
Hora, mapa y alojamiento: los datos que cambian dejan de romper el plan
Dirección, mapa y hora van en campos propios, uno por dato, con contador de caracteres para no pasarte. Si el hotel cambia de sitio o adelantas la ceremonia, lo corriges en el editor y quien abra el enlace esa noche ve la versión buena. Las invitaciones digitales se comparten con un enlace, un QR o un mensaje, y se abren en cualquier navegador sin instalar nada: para veinte personas, un solo mensaje sustituye a veinte preguntas repartidas en tres conversaciones.
El RSVP cae en una lista ordenada dentro de la propia invitación. Las preguntas del formulario las configuras tú, así que solo preguntas lo que vas a usar de verdad para sentar a veinte. No hay recordatorios automáticos: cuando falte alguien, reenvías el mismo enlace, que ya lleva la información actualizada.

Veinte invitados no necesitan veinte formularios: necesitan un enlace que diga la verdad una sola vez.
Cuánto cuesta una invitación digital para boda intimista
29,99 EUR por invitación, pago único y sin suscripción, con la web disponible en 7 idiomas. Puedes probar la portada gratis antes de pagar y, al comprar, se desbloquean todas las escenas: Umbral de cal, Arco de promesas, Último baile y las demás. Y la parte incómoda, dicha claro: es 100% digital, no imprime ni envía papel, así que si alguien va a guardar la invitación en un cajón, imprime tú unas pocas copias y dale a todos el mismo enlace. Elige diseño, prueba la portada y publica la tuya cuando tengas el menú y la hora cerrados.



