Bodas
Invitación digital de boda: ceremonia y banquete en dos sedes
Una invitación digital de boda con ceremonia y banquete en sitios distintos: dos direcciones, dos horas y un mapa para cada sede, en un solo enlace que se actualiza sin reenviar nada
Send The Joy · 27 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Son las doce y media y el grupo de WhatsApp de la boda echa humo. Alguien pregunta si la iglesia es la del pueblo o la de la capital, otro copia el pin del restaurante y lo pega en el GPS, y una tercera escribe «¿pero comemos a la una o a las dos?». Tú mandaste las dos direcciones en el mismo mensaje, seguidas, y ahora tienes a media lista adivinando. Una invitación digital de boda con ceremonia y banquete en sitios distintos se monta hoy mismo desde el catálogo: cada sede con su nombre, su hora y su mapa, y un solo enlace para todos.
No es un problema de diseño. Es que el invitado no debería tener que deducir nada. Y eso se arregla con estructura, no con una letra más bonita.
Dos direcciones en el mismo mensaje es el primer error
Pasa siempre igual. Un bloque de texto con el pin de la iglesia y, tres líneas más abajo, el del restaurante. Quien lee rápido copia el primero que ve y aparca en la ceremonia. Cada sede necesita su propio espacio, con su nombre completo y su enlace de mapa, sin compartir párrafo con la otra.
- Nombre y dirección exacta de la ceremonia, con su enlace de mapa propio.
- Nombre y dirección exacta del banquete, en otro bloque y con otro mapa. Nada de «Salón Real» a secas.
- Hora de la ceremonia, hora de apertura de puertas del banquete y minutos de traslado entre las dos, escritos. Si son 40 minutos de coche, se dicen.
- Código de vestimenta que valga para las dos sedes: hay fincas con césped donde los tacones finos sufren.
Invitación digital de boda con dos sedes: cada cosa en su campo
En una invitación digital de boda las escenas van encadenadas y cada una tiene su propio campo de lugar. La ceremonia en un bloque, con su dirección y su hora. El banquete en otro, con las suyas. No comparten párrafo ni pin, y el invitado ve primero una cosa y después la otra, en el orden en que va a vivir el día.
Se abre un enlace en el navegador del móvil, sin instalar nada, y se confirma desde ahí: las respuestas llegan en una lista ordenada dentro de la misma invitación. Si el banquete cambia de finca tres semanas antes, editas ese campo y el enlace sigue siendo el mismo. Nadie reenvía mensajes ni reparte papeles nuevos. Y si alguien quiere guardar algo, la opción sensata es combinar: enlace para todos y unas pocas copias impresas para quien las vaya a atesorar.

Con dos sedes, la invitación no es un adorno: es la guía del día.
Cuánto cuesta una invitación digital de boda con dos sedes
29,99 EUR, pago único y sin suscripción. En modo prueba editas la portada sin pagar; al comprar se desbloquean todas las escenas y personalizas los textos y hasta 6 fotos propias desde el navegador, sin instalar nada. Antes de publicar, revisa que cada sede tenga su dirección y su hora: es lo que de verdad se consulta a última hora.
Si tu boda tiene dos sedes, la invitación es la que hace de guía. Monta la tuya, pruébala gratis y comparte un solo enlace: si cambia una hora o una dirección, se actualiza sin reenviar nada.



