Bodas
Precio de una invitación digital de boda con plano
Cuánto cuesta una invitación digital de boda con plano: 29,99 € de pago único, el mapa y el aparcamiento se editan cuando quieras y el enlace no cambia
Send The Joy · 14 de octubre de 2026 · 4 min de lectura

Tienes el mapa de papel doblado sobre la mesa de la cocina, con la rotonda del restaurante marcada a boli y una flecha que ya no se entiende. Falta una semana y alguien acaba de preguntar dónde se aparca. El precio de una invitación digital de boda con plano se decide justo ahí: si puedes cambiar el punto de encuentro sin reimprimir nada, o si te toca volver a la imprenta y avisar uno por uno. En el catálogo puedes crear la tuya y enviarla hoy mismo, con el plano ya dentro.
Aquí va la cuenta sin adornos: qué entra en los 29,99 €, qué se edita después de enviar el enlace sin coste añadido y qué no hace una invitación digital, para que no te lleves ninguna sorpresa.
Precio de una invitación digital de boda con plano: qué entra en los 29,99 €
Los 29,99 € son un pago único por invitación, no una suscripción. El enlace no deja de funcionar al mes siguiente ni al año siguiente. Al comprar se desbloquean todas las escenas, no solo la portada: Umbral de cal, Arco de promesas, Cena larga, Último baile, cada una con sus textos y sus fotos. Y antes de pagar nada puedes editar la portada en modo prueba, con vuestros nombres y vuestra fecha reales.
- Pago único de 29,99 € por invitación: sin cuota mensual ni renovación.
- Todas las escenas desbloqueadas al comprar, cada una con sus textos y sus fotos.
- Hasta 6 fotos propias, con la portada marcada aparte y la opción de sustituir cualquier imagen más adelante.
- Música y preguntas del formulario de confirmación configurables por vosotros.
El plano y el aparcamiento no suben el precio de las invitaciones digitales
El punto de encuentro se cambia donde se escribe, con un campo por dato, no en una capa aparte. Si el aparcamiento es un lío, la escena del lugar admite una frase tuya: «parking del restaurante, primera rotonda a la derecha». Da igual cuándo lo edites: el enlace que ya tienen tus invitados es el mismo y muestra la versión nueva.
Lo que sí cuesta dinero de verdad es imprimir planos en papel y repartirlos a mano antes del día. Ese gasto no aparece en la invitación, aparece en la papelería y en las horas que alguien dedica a meterlos en cada sobre.

Un cambio de hora, de sitio o de código de vestimenta no se reimprime: se edita y el enlace ya lo dice.
Invitaciones digitales de boda frente al papel: la cuenta que se hace tarde
En papel, cambiar la hora, el sitio o el código de vestimenta es reimprimir y volver a enviar sobres. Con una invitación digital el enlace es el mismo y los invitados ven la versión actualizada sin que hagas nada más. Y las confirmaciones no se persiguen por WhatsApp uno a uno: llegan dentro de la invitación, en una lista ordenada.
Antes de pagar: lo que una invitación digital no hace (y no pasa nada)
No imprime ni envía papel, y no manda recordatorios automáticos a quien no ha respondido: las confirmaciones se consultan en la lista de la propia invitación. Tus invitados necesitan un móvil, una tablet o un ordenador con conexión, pero no instalan ninguna app: abren el enlace en el navegador y responden desde ahí. Tampoco recoge alergias, menús, cunas ni transporte: esas preguntas se resuelven por otro canal.
- Comprueba si es pago único o suscripción: 29,99 € por invitación no vuelven a cobrarse.
- Pregunta si el plano y el aparcamiento se editan después de enviar el enlace, sin reimprimir ni reenviar.
- Mira cuántas fotos propias entran y si puedes cambiar la de portada más adelante.
- Confirma que las confirmaciones lleguen dentro de la invitación y que el invitado no tenga que instalar nada.
Antes de gastar en imprimir planos y sobres, prueba gratis la portada de tu invitación digital: poned vuestros nombres y la fecha real y mirad cómo quedan el mapa y la hora. Con un pago único de 29,99 €, la invitación se comparte con un enlace o un QR y se actualiza cada vez que cambie algo.



