Bodas
Invitación digital de boda con niños: cupo y hora
Una invitación digital de boda con niños deja escritos el cupo, la edad tope y la hora de salida. Se crea hoy desde el catálogo y las confirmaciones llegan ordenadas
Send The Joy · 29 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Quedan tres semanas. El maître te escribe: «¿cuántas sillas de niño pongo?». Y tú miras el grupo de la familia, donde alguien puso «niños bienvenidos» y nadie dijo cuántos. El catering cuenta platos, no intenciones. Por eso conviene una invitación digital de boda con niños: se crea hoy desde el catálogo, se envía por enlace y el cupo queda escrito desde el primer día.
El problema no es invitar a los niños. Es no decir cuántos, hasta qué hora y con quién. Eso se resuelve con tres líneas bien puestas, no con una ronda de llamadas.
«Niños bienvenidos» sin número: el error de toda boda con niños
Escribir «niños bienvenidos» y nada más deja que cada familia interprete lo suyo. El primo que aparece con tres hijos no está haciendo nada malo: está leyendo lo que pusiste. Un número concreto —«hasta 2 niños por familia»— en la escena de bienvenida o en la de la cena evita la conversación del cóctel con el maître buscando dos sillas y una trona de más.
- Un número escrito: «hasta 2 niños por familia», visible en la escena de bienvenida.
- Una edad tope para contar como niño: «menú infantil hasta los 10 años».
- Una hora de salida: «los peques se van después de la tarta» o «a partir de las 23:00, solo adultos».
- Un responsable claro: «en el jardín y la piscina, siempre con un adulto».
La hora de salida de los peques se escribe, no se supone
Poner «los niños son bienvenidos» sin decir hasta cuándo deja a los padres adivinando si el baile es para ellos. «Se van después de la tarta» o «hasta las 23:00» resuelve la duda antes de que la pregunten. Si hay rincón infantil o canguro, dilo con hora y nombre. Y si no lo hay, dilo también: que nadie cuente con una sala de juegos que no existe y acabe improvisando una siesta en el sofá del hall.
Aquí se nota la diferencia con el papel. Ese dato lo cambias el mismo jueves y los invitados ven la versión nueva sin recibir otro mensaje. Con las invitaciones digitales de boda el enlace sigue siendo el mismo: no hay sobres que reenviar ni copias que reimprimir.

Un número, una edad tope y una hora valen más que veinte mensajes preguntando cuántos son al final.
Cuánto cuesta una invitación digital de boda con niños y qué resuelve
Cuesta 29,99 EUR, pago único y sin suscripción. No es un PDF ni una imagen: es una página web propia del evento que se abre con un enlace o un QR desde el móvil, sin instalar ninguna app. En el editor, desde el navegador, escribes el cupo, la edad tope y la hora de salida con vista previa al momento, y configuras las preguntas del formulario de confirmación: cuántos adultos y cuántos niños vienen. Las respuestas llegan en una lista ordenada dentro de la misma invitación. La portada se prueba gratis; al comprar se desbloquean todas las escenas.
Y si el restaurante sube el cupo de 8 a 12, o cambia la hora del aperitivo, o el mapa del recinto, editas el texto y el enlace sigue igual de válido. Si los abuelos quieren el recuerdo en papel, la combinación sensata es enlace para todos y unas pocas copias impresas para quien las vaya a guardar. Empieza por el catálogo, prueba la portada sin pagar y publica la invitación cuando tengas claro cuántos peques vienen.



