Bodas
Invitación digital de boda: aforo en tiempo real
Invitación digital de boda con las confirmaciones ordenadas en el mismo enlace: mira tu aforo en tiempo real, edita después de enviar y paga 29,99 € una sola vez
Send The Joy · 10 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Son las once y media de la noche y tu cuñado acaba de preguntar si viene con su hermana o sola. Tienes el grupo de la boda con cuarenta mensajes sin leer, una hoja de cálculo a medias y cero ganas de ir uno por uno. Una invitación digital de boda va justo a eso: es una página web propia del evento que se abre con un enlace o un QR, tus invitados confirman desde el navegador del móvil y las respuestas caen en una lista ordenada dentro de la misma invitación. Puedes crear la tuya hoy desde el catálogo y enviarla esta misma tarde.
El aforo en tiempo real no es una app de control de accesos ni un escáner en la puerta. Es el recuento de confirmaciones que se va formando solo, cada vez que alguien responde, sin que nadie tenga que recontar nada a medianoche.
Aforo en tiempo real: lo que una invitación digital sí puede contar
Una invitación digital no es un PDF ni una imagen con una hora escrita encima. Es una web con escenas encadenadas —piezas como Umbral de cal, Memoria del patio o Cena larga— donde el invitado lee los datos, escucha la música que hayas elegido y confirma desde ahí. Cada respuesta entra en la misma lista. Lo que no hace: escanear entradas, asignar mesas ni controlar el acceso en la puerta.
- Las confirmaciones llegan dentro de la invitación, en una lista ordenada, no a un correo aparte.
- El invitado abre el enlace en cualquier navegador del móvil, la tablet o el ordenador: no instala ninguna app.
- Las preguntas del formulario de RSVP se configuran antes de publicar.
- El número que ves son confirmaciones recibidas; ni escaneo de entradas ni mesas asignadas.
Cómo crear una invitación digital de boda que no te desmonte el aforo
Decide las preguntas antes de publicar y quédate con las útiles: el nombre de quien confirma y si asiste o no. Un campo decorativo que nadie va a leer solo ensucia la lista. En el editor los textos van por campos separados —rótulo, nombres, fecha, frase y lugar— con contador de caracteres y vista previa al momento, así que «Ceremonia a las 19:30, finca de la carretera vieja» no se corta al publicar.
Antes de pagar puedes probarlo: en modo prueba se edita la portada gratis y, al comprar, se desbloquean todas las escenas de la invitación. Hasta 6 fotos propias, con la de portada marcada y cualquier foto sustituible después.

El aforo no se persigue: se lee en la misma invitación donde tus invitados ya han dicho que sí.
Cambias la hora y el aforo sigue en pie
Mover la cena de las 21:00 a las 21:30, cambiar el mapa, el código de vestimenta o una frase no obliga a reenviar nada. Se edita después de enviar y el enlace sigue siendo el mismo: quien lo abra esa tarde ve la versión actualizada, sin mensajes de «olvida lo que te dije antes».
Cuánto cuesta una invitación digital de boda
29,99 € por invitación, en un pago único y sin suscripción. La web está en 7 idiomas y el contenido de la invitación se puede configurar por idioma, algo que se nota si tienes familia fuera. Es 100% digital: no imprime ni envía papel, así que si alguien quiere un recuerdo físico, lo sensato es combinar: enlace para todos y unas pocas copias impresas para quien las vaya a guardar. En el catálogo hay invitaciones digitales de estilos distintos; puedes filtrar por estilo y elegir la que se parezca a vosotros.
Si tu lista de invitados cambia cada tarde, montar esto te lleva menos tiempo que recontar mensajes. Elige diseño, edita la portada gratis, publica con un botón y deja que las confirmaciones se ordenen solas en el mismo enlace.



