Bodas
Invitación digital de boda para 80 invitados: qué cuesta
Pasar de 60 a 80 invitados no encarece tu invitación digital: encarece el menú. Te contamos qué parte del precio depende de ti, qué incluye y cómo probarla gratis antes de pagar
Send The Joy · 27 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Tienes ochenta nombres en una hoja de cálculo, la mitad con un interrogante al lado, y una pregunta dando vueltas: cuánto cuesta una invitación digital de boda para 80 invitados. La respuesta corta: 29,99 EUR, un pago único, sean 60 u 80 personas. Puedes elegir diseño en el catálogo, editarlo con vuestros datos y enviarlo hoy mismo.
Lo que sube de verdad cuando pasas de 60 a 80 no es la invitación. Es el menú, la mantelería, el cóctel y la mesa extra que el restaurante suma en tu cuenta. Conviene separar las dos partidas antes de pedir presupuestos.
Cuánto cuesta una invitación digital de boda para 80 invitados: las dos partidas
Hay dos bloques de gasto y solo uno lo decides tú. Todo lo que se cobra por persona —cubierto, bebida, aperitivo— crece con cada nombre que añades. La invitación se cobra una vez. Mezclarlos en la misma hoja es lo que hace que el número final parezca incontrolable.
- El cubierto se cobra uno a uno: 20 platos más son la diferencia real entre una lista de 60 y una de 80, no el diseño del enlace.
- Cada mesa extra arrastra mantelería, centro de flores y otro cartel con su número. Sumar una mesa de 10 mueve la cuenta del restaurante.
- El cóctel y la barra libre se calculan por asistente, así que el aperitivo de las 20:30 también se multiplica por veinte.
- Los detalles por invitado se suman igual. La invitación, no: esa se paga una vez y da igual cuánta gente abra el enlace.
La invitación digital cuesta 29,99 EUR, sean 60 u 80 invitados
El precio es por invitación, no por invitado. Das el mismo enlace a los 80 y el importe no se mueve si a última hora entra un primo más. Es pago único, sin suscripción: no hay cuota que se active el mes de la boda ni renovación al año siguiente.
Puedes probarlo gratis. En modo prueba editas la portada con vuestros nombres, la fecha y el lugar sin pagar, y ves el resultado en el momento. Cuando el estilo te convenza, compras y se desbloquean todas las escenas de la invitación.

El menú se negocia. La invitación se elige. Solo una de las dos partidas depende de ti.
Por qué una invitación digital encaja en una boda de 80
Con 80 invitados, un enlace y un QR hacen el trabajo de 80 sobres sin pasar por la imprenta. Se comparte por WhatsApp o por correo, y quien lo abre ve la página en el navegador del móvil, sin instalar nada.
Publicas una vez y editas después: si el aperitivo se adelanta media hora, los invitados lo ven actualizado en el mismo enlace, sin reenvíos ni reimpresiones. Si hay familia fuera, el contenido se puede configurar en siete idiomas: español, inglés, catalán, francés, italiano, portugués y alemán.
El coste escondido: perseguir 80 confirmaciones
Ahí no se va dinero, se va tiempo. Con el RSVP dentro de la invitación, las confirmaciones llegan en una lista ordenada y no en cuarenta mensajes sin leer el viernes por la noche. Configuras las preguntas del formulario y dejas de reescribir el mismo texto para saber quién viene.
Antes de cerrar números, decide qué parte del precio depende de ti. El menú se negocia con el restaurante; la invitación se elige en el catálogo, se edita en un rato y se envía con un botón. Si alguien del círculo íntimo quiere papel, la opción sensata es el enlace para todos y unas pocas copias impresas para quien las vaya a guardar.



