Baby shower
Baby shower en casa o restaurante: precio e invitación digital
Invitación digital: Comparamos el baby shower en casa y en restaurante: menú, sillas, montaje y cómo se reparte el coste. Con una invitación digital envías el enlace hoy y las confirmaciones
Send The Joy · 11 de octubre de 2026 · 4 min de lectura

Son las once de la mañana del sábado y tienes dos presupuestos abiertos en el móvil: uno del restaurante de la esquina y otro de la lista de la compra para montarlo en el salón. Los dos te han sorprendido. En casa el gasto se reparte en cosas pequeñas (hielo, sillas de alquiler, una tarta más grande de lo previsto); en el restaurante llega todo junto, en una factura por comensal. Antes de llamar a nadie, puedes crear y enviar hoy mismo una invitación digital desde el catálogo y saber cuánta gente viene de verdad.
La cuenta de un baby shower en casa o restaurante no se cierra con el precio del menú. Se cierra con el número real de invitados delante. Vamos a comparar las dos opciones: qué pagas en cada sitio, qué trabajo asumes tú y en qué punto entra la invitación digital en el reparto.
Baby shower en casa: manda la lista de la compra, no la carta
En casa no eliges platos de una carta, eliges cuántas sillas caben y cuánta nevera tienes. Empieza contando: mesas, sillas, platos, copas, cubiertos y hueco en la encimera. Lo que no tengas se alquila, y el alquiler se paga igual si la celebración dura dos horas que si dura cinco.
- Cuenta sillas y mesas antes de decidir el menú: la mantelería, las copas o la hielera que no tengas se alquilan y suman igual que un catering.
- La bebida y el hielo van por persona y por hora: cuatro horas de celebración no se abastecen como dos.
- El coste que no sale en ninguna factura es el tiempo: montar la mañana del sábado y recoger esa misma noche, sin nadie que lo haga por ti.
- Si alguien se queda a ayudar, cuenta su sitio y su plato: quien monta también come.
Baby shower en restaurante: el local cobra el sitio, tú pones el resto
En un restaurante pagas por comensal y por sala ocupada. Pide por escrito el precio por persona y qué incluye: bebida, tarta, servicio y hora límite de la sala. Pregunta también si hay mínimo de comensales o consumo mínimo el fin de semana, antes de invitar a treinta personas y llevarte la sorpresa.
Y confirma lo que no aparece en el presupuesto: si puedes entrar antes a montar, si hay hueco en la nevera para la tarta, qué mesa queda para dejar los regalos y si te dejan poner tu propia decoración. Un detalle que se olvida: después de vosotros suele haber otra reserva, así que la hora de salida también se negocia.

Primero el número de confirmados; después el menú, las sillas y la tarta.
Cuándo el papel sí tiene sentido
Si alguien de la familia va a guardar la invitación en un cajón, lo sensato es combinar: el enlace para todos y unas pocas copias impresas para quien las vaya a conservar. Hay que ser claros: es digital, no imprime ni envía papel, y cada invitado necesita un móvil, una tablet o un ordenador con conexión. En la celebración en casa, esa mezcla evita el sobre perdido: el enlace llega hoy y la copia impresa se queda en la mesa.
Cuánto cuesta una invitación digital de baby shower
Una invitación digital de Send The Joy cuesta 29,99 EUR, con pago único y sin suscripción. Se comparte con un enlace, un QR o un mensaje, y los invitados responden desde el navegador del móvil sin instalar ninguna app. Si el restaurante te mueve la reserva de las 13:00 a las 14:00, editas la hora y el enlace sigue siendo el mismo: nadie recibe un mensaje nuevo y no hay que reimprimir nada. Puedes subir hasta seis fotos propias, marcar cuál va de portada y sustituir cualquiera más adelante, también después de haber enviado la invitación. Haz la cuenta con el número real de invitados, cierra la fecha y decide con la mesa delante.



