Bodas
Invitación digital: alternativas a Zankyou para tu boda
Invitación digital: Zankyou te da una web; tú necesitas saber quién cena. Comparamos las alternativas y dónde encaja una invitación digital de 29,99 €, pago único
Send The Joy · 30 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Faltan once días para la boda y sigues con la hoja de cálculo abierta. La tía Carmen no aparece. Tu primo dice que «ya lo puso en el grupo», pero el grupo tiene 94 mensajes y ningún nombre. Si estás mirando alternativas a Zankyou para invitaciones de boda, el problema no es el diseño de la invitación digital: es que nadie te ha dicho si viene a cenar. Eso se resuelve hoy mismo: eliges diseño en el catálogo, lo pruebas gratis y publicas el enlace esta tarde.
Una web bonita sin confirmaciones es un escaparate. Lo que necesitas el jueves antes de la boda es una lista de nombres que puedas pasar al catering sin traducir nada. Y eso se decide en tres o cuatro detalles, no en el color de la portada.
Alternativas a Zankyou: qué comparar antes que el diseño
El diseño se elige en diez minutos. Las diferencias que duelen aparecen la última semana. Y antes de eso está el formato: un PDF por WhatsApp es gratis y rápido, pero el invitado no confirma ahí y acabas contestando cuarenta mensajes preguntando dónde es el sitio. El papel es precioso para guardar, pero imprimir y enviar ciento veinte sobres tiene un plazo y un coste que no se editan cuando algo cambia. Estas son las preguntas que haría antes de decidir:
- Quién puede entrar. Si el invitado tiene que registrarse o instalar algo, la tía que solo usa WhatsApp se queda fuera y te enteras en la última semana.
- Dónde acaba el sí. Si la confirmación vive en un correo aparte, acabas copiando nombres a mano en una hoja la noche antes de dar el número al catering.
- Qué pasa con el precio al año siguiente. Compara si pagas una vez o si la web te vuelve a cobrar cuando la boda ya pasó.
- Cuántos toques hay entre ver la invitación y decir que sí. Si son tres pantallas y un formulario eterno, la mitad lo deja para luego.
Invitación digital: confirmación en el mismo enlace y pago único
Aquí el invitado abre un enlace en el navegador del móvil, sin instalar nada, y confirma en la misma página donde acaba de ver la hora y el mapa. Las respuestas llegan dentro de la propia invitación, en una lista ordenada: se acabó el rastreo de mensajes sueltos por WhatsApp. El formulario de confirmación se configura, así que decides qué necesita contar cada invitado al decir que sí.
La invitación está en siete idiomas —español, catalán, inglés, francés, italiano, portugués y alemán— y el contenido también se configura por idioma si tienes gente fuera. Son 29,99 € por invitación, pago único y sin suscripción: no hay cuota que vuelva el año siguiente. Dentro caben hasta seis fotos propias y música, y todo se comparte con un enlace, un QR o un mensaje. Es 100% digital, sin papelería ni envíos; si alguien quiere papel, combina: enlace para todos y unas pocas copias impresas para quien las vaya a guardar.

El día que llamas al catering, la lista ya está hecha: la invitación confirmó por ti.
Cambiar la hora sin reenviar un mensaje
El banquete se retrasa media hora. Editas el texto, publicas y el enlace sigue siendo el mismo de siempre. Cambiar el lugar, el mapa, el código de vestimenta o la frase de la portada no obliga a reimprimir nada ni a mandar otro mensaje al grupo de la familia. Quien abra la invitación el viernes por la mañana ve la versión actualizada, no la del mes pasado.
Si lo que te falta no es una web bonita sino saber quién viene a cenar, prueba el diseño gratis en el catálogo de invitaciones digitales y publica cuando lo tengas claro. 29,99 €, pago único, sin cuota que vuelva el año siguiente. La hora correcta y la lista de confirmaciones viven en el mismo enlace.



