Aniversarios
Invitación de aniversario de bodas el 29 de febrero
El aniversario que solo cae cada cuatro años merece una invitación que se pueda cambiar hasta el último minuto y unas confirmaciones que no haya que perseguir.
Send The Joy · 1 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Os casasteis un 29 de febrero. Al año siguiente abristeis el calendario para mirar la fecha del aniversario y esa casilla no existía: entre el 28 y el 1 de marzo había un hueco. Lo mismo el año siguiente, y el otro.
Eso es lo que tiene casarse en bisiesto: el aniversario de verdad solo cae cada cuatro años. Podéis celebrarlo en otra fecha, claro, pero conviene decidirlo una vez y contarlo bien en la invitación, porque la vais a reutilizar.
Aniversario de bodas el 29 de febrero: el calendario os debe una fiesta
Entre un 29 de febrero y el siguiente hay tres años en los que esa fecha no aparece en el calendario. El cuarto es el que se celebra de verdad. En los años no bisiestos casi todo el mundo improvisa: unos tiran por el 28 de febrero, otros por el 1 de marzo. No hay regla universal, así que decidid la vuestra en pareja y dejadla escrita en la invitación. Os ahorraréis el mensaje de WhatsApp de la semana anterior: «¿al final cuándo es?».
- La fecha en dos versiones: el 29 real y, para los años no bisiestos, el 28 de febrero o el 1 de marzo.
- Una mirada al calendario antes de reservar: los bisiestos no caen siempre en fin de semana y un martes cambia toda la logística.
- Hora y sitio concretos. «Sábado 29 de febrero, 20:30, en el jardín de casa de los tíos» funciona mejor que «por la tarde, ya os diremos».
- La regla escrita en la invitación: todos los años el 1 de marzo, y el 29 solo cuando exista.
Una invitación que aguanta los cuatro años
Aquí el problema no es solo el diseño, es la duración. Elegid un diseño de la colección, probad la portada gratis en modo prueba y comprad solo cuando os convenza: al pagar una vez 29,99 EUR se desbloquean todas las escenas de la invitación.
A partir de ahí, cambiar la hora, el lugar, el mapa, el código de vestimenta o la frase no obliga a reenviar nada. El enlace sigue siendo el mismo y los invitados ven siempre la versión actualizada. Podéis subir hasta 6 fotos propias —la del día de la boda en la portada, el restaurante del primer aniversario, aquel viaje— y se encuadran solas en el marco. Si después queréis cambiar una, se sustituye. Es digital, así que no hay papel ni envíos; si os apetece algo físico, la combinación sensata es el enlace para todos y unas pocas copias impresas para quien las vaya a guardar. La invitación está en 7 idiomas y el contenido se puede configurar por idioma.

Un aniversario que solo llega cada cuatro años merece una invitación que se pueda corregir hasta el último minuto.
Las confirmaciones, dentro de la invitación
El RSVP llega en la misma invitación, en una lista ordenada, y las preguntas del formulario se configuran: si vienen con pareja, si se quedan al brindis. Se acabó el «yo creo que sí voy» perdido entre memes del grupo. Nadie tiene que instalar nada: los invitados abren el enlace en el navegador del móvil y responden en dos toques. Vuestro aniversario del 29 de febrero solo llega cada cuatro años: probad la portada gratis y publicad cuando os enamore.



