Baby shower
El color del baby shower, elegido por vosotros
No hace falta el rosa o el azul de manual. Hace falta un color que ya esté en vuestra casa, repetido con calma, con poca iconografía y una frase corta.
Send The Joy · 29 de septiembre de 2026 · 2 min de lectura

El rosa y el azul de manual existen para que nadie tenga que decidir. Por eso todas las invitaciones de baby shower se parecen. El color que funciona es uno que ya está en alguna parte de vuestra casa: la cerámica, una manta, el verde de una planta, el amarillo de un mantel. No hace falta inventarlo. Hace falta reconocerlo y repetirlo.
Un solo color, usado en el fondo y en un detalle, se lee mejor que una lluvia de tonos pastel. La repetición da calma. La calma, en un anuncio de este tipo, es lo que se siente como cuidado. Si cada rincón tiene un icono distinto, el ojo no sabe dónde está el nombre.
Un color que ya vivía en casa
Dejad aire. Una invitación de baby shower no necesita un osito, una nube, un corazón y una huella. Necesita el nombre o el apodo, la fecha y un color. Los iconos compiten con el texto. Si quitáis tres y la página respira, estaba demasiado llena.
- Un color que ya esté en casa
- Poca iconografía, mucho aire
- Una letra que se lea en el móvil
- Una sola frase además de los datos
Menos iconos, más superficie
La tipografía puede ser sencilla. Una letra clara, en un tamaño que se lea en el móvil sin pellizcar, gana a una redonda decorativa que obliga a acercar la pantalla. El color ya está haciendo el trabajo de «esto es tierno». La letra solo tiene que dejarse leer.
La foto de apoyo, si la usáis, puede ser un bodegón de ese color: tela, una rama, un cuenco. No hace falta un bebé en la imagen, y muchas veces es mejor que no esté. El bodegón dice el gusto de la casa. Un banco de imágenes de pies diminutos dice el gusto de internet.

Menos iconos, más vosotros. El color de casa se reconoce antes que el rosa de manual.
Una frase, no un eslogan
Escribid una sola frase además de los datos. «Os esperamos a comer, sin prisa.» Eso basta. El color y el aire hacen el resto. Si necesitáis un párrafo para explicar el ambiente, el color no está trabajando.



