Bodas
5 errores de lenguaje en invitaciones de boda LGTBI
Cinco frases que se cuelan en la invitación de una boda LGTBI y que se arreglan cambiando un campo de texto. Con ejemplos de qué poner en su lugar.
Send The Joy · 4 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Estás montando la invitación de vuestra boda LGTBI. Escribes «Marta y Ana» en el campo de nombres, le das a publicar y el enlace sale hacia el grupo de la familia. Al día siguiente contesta tu tía: «Qué ilusión, chicos». Y ahí lo tienes: sois Marta y Ana.
No es mala intención. Es que muchas plantillas vienen escritas en masculino plural por defecto y arrastran campos que no encajan con vuestra boda: parroquia, misa de 12:00, padrino, dama de honor. Estos son los cinco errores de lenguaje que más se cuelan en las invitaciones de boda LGTBI, y cómo se corrigen sin rehacer nada.
Invitaciones de boda LGTBI: el plural que borra a una de las dos
«Los novios os invitan» debajo de dos nombres femeninos en la portada. Lo lees dos veces y no cuadra. No hace falta una fórmula rara ni un párrafo explicativo: los dos nombres y la fecha hacen el trabajo mejor que cualquier genérico, y el contador de caracteres del editor te avisa si la frase se pasa de largo en la pantalla del móvil.
- «Los novios os invitan» → «Marta y Ana os invitan», o directamente «Nos casamos el 14 de junio».
- «¡Bienvenidos a nuestra boda!» escrito en masculino por inercia: «Nos hace ilusión que vengas» funciona igual de bien.
- «Los futuros esposos», «los contrayentes»: suenan a formulario del registro civil. En la portada, los nombres.
- El mismo masculino se cuela en la escena de apertura y en el mensaje de WhatsApp: repasa los dos sitios.
Cargos heredados: dama de honor, padrinos y quien «entrega»
El campo «padrino / madrina» se cambia por «testigos» o, mejor, por los nombres de quienes vais a tener al lado ese día. «Dama de honor» y «chico de los anillos» dan por hechos unos roles que quizá no existen en vuestra boda. «Lucía lleva los anillos» dice más y no obliga a nadie a encajar en una etiqueta. Con el primer baile pasa igual: la música de la invitación se configura, así que decidid qué suena y en qué momento en lugar de dejar la marcha nupcial de siempre.
Con la ceremonia, lo mismo. Si los campos vienen con «Iglesia» y hora de misa a las 12:00, se cambian a «Ceremonia», «Jardín» o «Finca» con la hora real, las 18:30 por ejemplo. Los rótulos heredados tipo «Ceremonia religiosa» o «Que Dios os bendiga» son campos de texto: se dejan en «Ceremonia» y «Gracias por acompañarnos» y dejan de chirriar.

Una invitación no tiene que explicar vuestra boda. Tiene que nombraros bien.
El RSVP que pregunta lo que no toca
«Sr. y Sra.» como encabezado. «¿Vienes con tu pareja? Sí / No» con un único campo para el acompañante. «Invitado + 1» en la lista de confirmaciones. Las preguntas del formulario son configurables: con «¿Cuántas personas venís?» y un campo abierto para los nombres sabes quién viene desde el principio y no lo descubres en la puerta. El código de vestimenta sigue la misma lógica: «ellos traje, ellas vestido» no dice nada con dos novias o dos novios. Escribid «Etiqueta: formal» o «El blanco lo llevamos nosotras ese día» y nadie tiene que adivinar. Si algo de esta lista te suena, entra, prueba un diseño gratis y edita la portada antes de pagar.



